Serán la preocupación de los padres conservadores, de los jefes, de las instituciones, los excluidos. Ya están por fuera de ese círculo imaginario que asegura destinos, la normalidad.
En el medio del conflicto existencialista que aplasta sus mentes buscando la respuesta a su identidad en el circulo se resuelve con no mas de una palabra por frase. Esas palabras pueden rondar entre: drogadictos, vagos, zurdos.
Los pibes van a la facultad, no les importa la facultad.
Los pibes trabajan, no les importa el dinero.
Los pibes piensan, no les importa el qué dirán.
Los pibes se dorgan, no les importa caer presos.
Los pibes viven.
La chusma los acusa.
La chusma los envidia.