Mas de una vez me doy cuenta de que soy presa de mi mente.
Mi mente con su miedo a la muerte, al fracaso y al tiempo.
Mi mente con sus pensamientos tan verdaderos, sus odios, sus amores, su sexo.
Debe ser que simplemente no estamos hechos para soportar tal sinceridad.

2 nadies:

Negación dijo...

somos presos de nuestras mentes y eso es lo que nos diferencia, eso es lo maravilloso del "ser" (no solamente entendido como humano)

Satine dijo...

me gusto, me gusto el analisis :)